Arquitecto Eduardo Catalano
Profesor de la
Arquitectura Association School de Londres, profesor de la Escuela de Diseño de la Universidad de Carolina del Norte, EEUU,
y profesor emérito del MIT. Con la idea original y realización del arquitecto Eduardo Catalano (82 años) que reside desde los años ’50 en EE.UU,
y como corolario de su exitosa carrera profesional, decidió regalarle a la ciudad de Buenos Aires una “obra ambiental” a la que llamó Floralis genérica.
Esta escultura móvil de acero fue emplazada en Figueroa Alcorta y Tagle, en la Plaza Naciones Unidas.
Tuvo un costo total de 500.000 dólares incluido el traslado de Córdoba a Buenos Aires.
En la provincia de Córdoba, en la fábrica de aviones Lockheed Martin,
se desarrolló el ambicioso plan. Como cada pétalo pesa cuatro mil kilos,
hacían falta cálculos de estructuras aerodinámicos muy precisos y pruebas de resistencia, entre ellas en el túnel de viento.
La construcción en sí duró trece meses (enero 2001 a febrero 2002). Los pétalos miden 13 metros de largo y 7 de ancho.
Los pistilos están hechos de Dural, una aleación aeronáutica de aluminio y revestidos de acero inoxidable.
La flor está comandada por un sistema hidráulico central: se abre y cierra de acuerdo a la hora del día o a la fecha calendario.
quiero verla, q linda!
Realmente, es un regalo increíble. Es imponente y fantástica.